Otra forma de trepar a un árbol

Lulu es amiga de todos los árboles del vecindario. Incluso los árboles más complicados y retorcidos no pueden detener a este intrépido trepador. Incapaz de resistir el tirón de una buena rama, rescata gatitos y cometas mientras los niños del vecindario miran con asombro. Pero cuando la enfermedad la obliga a quedarse adentro, Lulu descubre la sombra de un árbol en su pared y, de repente, su imaginación (y el árbol) estallan en un ser enorme.

Existe un vínculo especial entre los niños y los árboles. Otra forma de trepar a un árbol representa bellamente esa amistad y la creatividad que florece cuando los niños deambulan afuera. Liz Garton Scanlon narra con un lenguaje sin pretensiones, agregando repetición y aliteración para una buena medida narrativa. Con un toque retro, las ilustraciones de Hadley Hooper son alegres y recuerdan tiempos más simples. Hooper llena cada página y fondo con un color suave y tenue, que se suma a la calidez de la historia. Hooper personifica hábilmente los árboles; sus colores se vuelven tenues, nebulosos y menos distintivos con la ausencia de Lulu. Pequeños detalles como títulos de libros con temas de la naturaleza, pijamas con dibujos de ramas y hojas pegadas a la pared le dan al mundo de Lulu una sensación de vida.

Es cierto que muchos de nosotros estamos más allá de nuestros años de escalada, pero este libro brinda el estímulo perfecto para agarrar una hamaca o tirar de una silla de jardín mientras los niños encuentran su camino entre las hojas.

 

Este artículo se publicó originalmente en la  edición de agosto de 2017 de BookPage. Descargue el número completo para  Kindle  o  Nook .

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