Las muñecas fugitivas

Autor: Ann M. Martin

¿Qué pasa con la vida de las muñecasA los niños les encanta pensar en lo que hacen sus muñecas cuando están solos, lejos de las miradas indiscretas de sus dueños. ¿Y quién no ha tenido una pequeña charla con un muñeco o un peluche en algún momentoYo se que tengo.

Ann M. Martin, Laura Godwin y Brian Selznick (pisándole los talones a su victoria en Caldecott por La invención de Hugo Cabret ) colaboran en el tercer episodio de su serie Doll People en The Runaway Dolls . Abriendo con 12 páginas de dibujos a lápiz detallados, Selznick atrae al lector directamente. El mismo sentido de diversión y burla – impregna la trama cuando Annabelle Doll, la pequeña heroína de la casa de muñecas de los dos libros anteriores, encuentra un paquete misterioso, pone todo muñeca – especie en peligro con sus decisiones precipitadas y huye de su amada familia. Esta serie es el puente perfecto entre libros de capítulos cortos y libros más largos como Harry Potter, que, aunque es emocionante, puede atascar a los lectores jóvenes. Aunque el tema puede parecer un poco femenino, la intriga y el suspenso atraparán a los niños.y chicas. La nueva muñeca de esta entrega es la bebé Tilly May, que se ha perdido detrás de un armario, en su embalaje original, durante más de 100 años. Resulta que Tilly May es el bebé perdido de la familia Doll. Tiene un conocimiento escaso del mundo moderno porque ha escuchado a un «fing llamado la radio» durante años y años. Su encantadora pronunciación errónea del sonido «th» es solo uno de sus rasgos adorables. La curiosidad de Tilly May casi vuelve loca a su hermana, pero traerá risas de diversión y reconocimiento a cualquier lector que tenga un hermano menor.

Martin y Godwin crean una historia complicada con muchos personajes que aún es muy fácil de seguir. Aunque todos sabemos que todo saldrá bien al final, la historia tiene suficientes giros para que las páginas sigan pasando. Este es un cuento pasado de moda con diversión a la última: me gustaría tener algunos niños en casa para poder leerlo en voz alta. Quizás encuentre una muñeca o un osito de peluche que me escuche.

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