Las buenas chicas

Los últimos años han marcado el comienzo de una ola de agitación social y, a su vez, una revolución popular, ya sea marchando en las calles o reformando silenciosa pero decisivamente valores obsoletos. Sin embargo, estos cambios no se limitan a los Estados Unidos. India también ha experimentado cambios de actitud, en particular hacia las mujeres, las niñas y la violencia sexual.

En 2012, aunque India fue catalogada como uno de los lugares más peligrosos del mundo para las mujeres, sus ciudadanos se sintieron indignados por la violación y el asesinato de una joven estudiante de medicina cuando regresaba a casa después de ver una película. Las protestas masivas y la publicidad incitaron al gobierno a reconsiderar cómo su sistema de justicia juzgaba los delitos sexuales. 

A raíz de estos hechos, la periodista Sonia Faleiro viajó a la India para investigar y documentar la situación de las niñas y mujeres indias. Sin embargo, antes de su llegada, un segundo incidente arrasó el país: dos adolescentes en Uttar Pradesh, una región agrícola de casta baja y alta pobreza, fueron encontradas colgadas de un árbol en un huerto no lejos de sus hogares. Lo que estalló después puso al descubierto las divisiones de castas, los conflictos familiares, la corrupción política y las actitudes obstinadas hacia las mujeres, las niñas y la pureza sexual.

Las chicas buenas: una matanza ordinaria es una narrativa reflexiva y cuidadosa de estos eventos y un examen de las muchas cuestiones que influyen en este enredado caso. Faleiro reconstruye escenas utilizando múltiples entrevistas exhaustivas con las personas que estaban presentes, y se cuida de no insertarse nunca en su recuento. A través de ella, sin embargo, el lector llega a conocer a las personas involucradas. Padma y Lalli (renombradas en la narrativa debido a la ley india que prohíbe la divulgación de los nombres de las víctimas) eran dos niñas que portaban muchas de las características absolutamente familiares de la niñez adolescente. Sus familias, amigos y vecinos, en quienes se entrelazan el amor, la tradición y la desesperación, también se vuelven familiares. El lector también llega a conocer la topografía cultural de la India como un país en cambio, donde la tradición y la rígida “salvaguarda” de las mujeres se mantienen firmes en algunos rincones,

Incluso cuando la corrupción y la esperanza compiten políticamente y la pobreza lo afecta todo, The Good Girls nunca pierde de vista el corazón humano de su historia. Nos acerca a estas personas y sus problemas y angustias y, al hacerlo, nos hace examinar los nuestros.

Publicaciones Similares