Bowlaway

Reseña destacada de BookPage, febrero de 2019

Para contar una buena historia, se necesita drama, y ​​en esta área, Bowlaway no escatima en gastos. En el sexto libro de Elizabeth McCracken, una bolera de candelabros de finales del siglo XX se abre camino en la vida de las personas y debajo de su piel. 

Después de que parece materializarse en un cementerio en Salford, Massachusetts, Bertha Truitt abre Truitt’s Alleys (más tarde rebautizado como Bowlaway), que adquiere una vida tan misteriosa como la suya. Las rarezas de Bertha son numerosas: andar en bicicleta con una falda dividida, construir una casa octagonal llamada Superba en lo alto de una colina, casarse con un médico negro llamado Leviticus Sprague y luego dejar que las mujeres jueguen a la vista de los espectadores. Todo el ser de Bertha escandaliza y desconcierta. Cuando Bertha es golpeada en un desconcertante accidente que evoca (para este lector, de todos modos) una escena de la fantástica pero efímera comedia de situación “Pushing Daisies”, su muerte hace girar las vidas de aquellos en su órbita.

“Nuestro tema es el amor porque nuestro tema es jugar a los bolos”, opina el narrador de McCracken al principio de la novela. El amor en Bowlaway toma muchas formas: amor de un cónyuge, amor de un hijo, amor de uno mismo y amor de un juego caprichoso. A la gente le encantan los callejones; odian los callejones; siguen volviendo a los callejones. Bowlaway forma el eje en la vida de un elenco excéntrico, desde el viudo desconsolado de Bertha hasta Joe Wear, el joven vigilante que encontró a Bertha por primera vez en el cementerio. Joe se convierte en gerente antes de una inexplicable desaparición, pero su destino está entrelazado con el de Bertha y la bolera, sin importar cuánto tiempo permanezca alejado de las pistas.

En Bowlaway , la prosa de McCracken está bien elaborada , es hilarante y tierna, reflexiva y jocosa. Sus personajes habitan su mundo de manera tan completa, tan corporal, que realmente podrían haber existido. Sus observaciones detalladas hacen que lo extraño parezca plausible y siempre agradable.

 

Este artículo se publicó originalmente en la   edición de febrero de 2019 de BookPage. Descargue el número completo para  Kindle  o  Nook .

Publicaciones Similares